El Sofá

Creo que uno de los momentos

que adoro al levantar

es cuando antes de partir

me siento en el sofá.

Las luces apagadas han de estar

y el silencio absoluto debe ser.

Sientes que te consume

y dormirías horas en él.

La peor parte es

cuando no te queda más remedio

y al final has de partir

con la sensación que aún,

dormirías mucho más.

Igualmente la paz

que en ese momento

tu cuerpo siente,

no existe un igual.

A ti seguidor

Buenas noches seguidor,

Buenas noches tenga usted.

Buenas noches seguidor,

estes donde estes.

Buenas noches lector,

Buenas noches tenga usted.

Buenas noches lector,

estes donde estes.

A ti compañero,

A ti compañera,

de estos cuatro mundos,

las gracias te quiero dar

por los versos leídos

que día tras día

te intento dar.

Sea para enseñar,

Sea por entretener,

Sea por conocer,

siempre que quieras

aquí me podrás encontrar.

Buenas noches tenga usted,

que solo mis palabras te puedo dar,

como una persona más,

las gracias te quiero dar.

Paso a Paso,

algo más saldrá.

Nunca falso, siempre verdadero,

algo nuevo habrá.

Jaque

Llevamos horas

aquí sentados,

contemplando una guerra

que al parecer

nunca llega a su fin.

El silencio deja pensar

pero a su vez sientes malestar

pues mil ojos te acechan

esperando que un paso

vuelvas a dar.

El sudor, temible,

empieza hacer su aparición.

Siento sus gotas caer

y estas, no se pueden controlar.

El tiempo sigue.

El tic tac creo oír,

pero es mi corazón

que late con toda intensidad.

Piensa, piensa…

Me digo sin cesar.

Una solución

habré de hallar.

Por fin,

un rayo de luz

se dejó ver.

Una respuesta

a mi cansada cabeza llegó.

Miro por fin a mi enemigo,

y con un jaque

termino esta batalla

que al fin tuvo su fin.